Luego de un largo silencio, causado por varias razones que no entraré a detallar en este instante, he decidido volver a escribir acá. Y una buena manera de hacerlo es hablar de los viajes.
Creo que en alguna oportunidad les he mencionado que me encanta viajar, y que en cierta manera, necesito hacerlo. El viajar es inspiración, es novedad, a pesar que los destinos impliquen caminos que ya haya recorrido.
El viajar me permite una especie de reflexión que no tengo en casa, por mucho que se repitan ciertas condiciones: un asiento no muy cómodo, poca luz, calor y gente roncando. Lo que varía es que acá pierdo el control de las cosas que pasan a mi alrededor, mi dependencia es absoluta en manos del chofer, y las cosas externas ya no son objeto de mi influencia.
Ahora, a tratar de dormir un poco para hacer las 12 horas un poco mas cortas.
Ricitos de oro, tres osos y la termodinámica
Hace 12 horas





3 Opiniones:
Ojalá que de este viaje salgan todas las reflexiones que tengan que salir, que el paisaje externo se haga también interno (al final, ese es nuestro deseo).
Creo que comparto contigo la necesidad del viaje como una extensión o combinación del propio movimiento mental.
Y obvio, pásalo pulento.
Por cierto, justo ayer estaba pensando en que hace tiempo no escribías nada.
Un abrazo hacia el sur
Espero que tengas un buen viaje y lo pases muy bien donde andas, que sirva de reflexión y de recarga de baterías.
Por cierto, muy buena conversa tuvimos el otro día mientra ibas en el bus ;)
Saludos!
Escribiste esto viajando??
Que tengasm uy buen viaje ;D
Abrazote y quiero leerte más seguido
Publicar un comentario