Despertar con la voz de una mujer nunca ha sido malo. Pero era extraño el nivel de autoridad con que te llamaba a la lucidez. Noté que, luego de gritar en el pasillo la hora, la mujer rápidamente se deslizó en la cama de debajo de mi camarote para flojear un rato mas. Pero… si quien debía de dormir ahí era Javito, ¿Que hacía ella ahí?
Creo que eso fue lo que me despertó. Luego entendí que
Nos dedicamos prácticamente todo el día a terminar una población pequeña, tratando de contener a la gente en algunos casos, tratando de ser diligente en otros. Al final del día, noté que mi amigo se soltó un poco y pudo abandonar su carácter de medico que corta el queque, para permitir un poco el acceso a su mundo. Creo que el pudo disfrutar un poco mas del trabajo que parecía un tanto tedioso en un principio, y siento que algo bueno produjo todo eso en él. Me sentí contento al notar que compartió de su experiencia conmigo, y no solo en lo que respecta a medicina.
En un rato corto, quedé solo conversando con Mane, otra de las niñas de quinto, quien tal como Andrés, me recuerda a alguien del pasado que no logro identificar. Con ella nos quedamos conversando sobre el porqué estoy en segundo y no fui compañero de ellos, y ella me cuenta sobre su experiencia médica y vital. Demasiado amable, finalmente la conversación para mí fue como un aliciente a seguir adelante. En sus palabras, tal como en las de Andrés durante el día, vi que me espera el futuro que anhelé siempre, luego de saltar las vallas que me quedan. Que mis dudas para ellos también existieron, que sus ganas y su esfuerzo sí se han visto recompensados, a pesar de las dificultades, y bueno, un montón de otras cosas que se me quedaron escondidas bien adentro en el corazón y que ahora no sacaré. Le agradecí por conversar, tal como hice con Andrés al otro día, por abrir ese pequeño mundo, que quizás para ellos no sea tan grande, pero para mi sí lo fue.
Luego, llegó la abstracción. Alguien trajo un Yiraki al internado y comenzamos a hacerlo sonar. Yo me diluí en el ritmo que Nico Mena le impuso a un envase de vidrio, y que se acompasaba a intervalos con el que yo sostenía en una botella plástica. El yiraki cambiaba su unísona intención, y así los ritmos se mezclaban y complementaban, en una conexión un tanto mágica, hasta que alguno de los dos vacilaba y terminaba con la ilusión. Pero lo mejor de la ilusión, a mi vista, es su fin, pues queda el dejo de lo perfecto por mucho tiempo. Es como aprender una nueva palabra, que te da vueltas por mucho tiempo en la cabeza.
Como las palabras de Andrés y de Mane.
Cansado, me fui a acostar. Al otro día, Andrés se iría de vuelta a Santiago y tendría que aguacharme a algún grupo. Tendría que trabajar solo probablemente, y enfrentando a quién sabe qué situación. Pero sentía que sería algo bueno, no porque estuviera solo, sino porque se abrirían nuevos flancos sobre los cuales pensar. El campo siempre ofrece frutos abundantes, y tendría que ir a buscarlos.





2 Opiniones:
es tan tú esta entrada :), lo digo enserio...
casi puedo ver tu cara cuando despertaste con la voz de esa mujer xD...ajajaja, o tus achaques de abuelo en el desayuno, con esa expresion de siempre cuando estás mañoso xD...
Verte caminar x ahi con Andrés, con tu cara de curiosidad, con tus miles de preguntas, q nacen cuando de vdd estás interesado x saber todo acerca de la nueva persona q capto tu interes, el alivio q sentiste al saber q no eras el unico y tbn x confirmar lo q varios te repetimos siempre: naciste para ser medico xD.
Lerdo, tk :)
conectate pa ponerte al dia con las cosas de la igle :P, cambio todo y es mejor q estes advertido para q despues no digas: "es q nadie me dice! Lorena han pasado tantos meses y nadie me ha dicho nada..." xD
besos!
y metete al blog! :P
nice! me gusta tu blog.
Publicar un comentario